Sesión Bibliográfica Semanal. 26 de Mayo de 2014 (332)

La utilización de antidepresivos por parte de mujeres embarazadas es un tema delicado y complejo. Uno de los potenciales efectos adversos de su uso es la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido. Esta afectación es relativamente rara con una prevalencia estimada de 1,9 casos por 1.000 nacimientos. Como norma general los vasos sanguíneos de los pulmones de los recién nacidos se relajan después del nacimiento pero en la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido la resistencia vascular pulmonar después del alumbramiento se mantiene, dando lugar a una pobre oxigenación. En los bebés afectados, esta situación se hace evidente al poco de nacer y la severidad de los síntomas puede variar desde dificultad respiratoria leve hasta hipoxia con necesidad de cuidados intensivos.
En 2006 las autoridades sanitarias de EEUU y Canadá alertaron de la posible asociación entre el uso por parte de la madre de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) durante el embarazo y la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido, en base a la publicación de los resultados de un estudio que apuntaban hacia esta posibilidad. En 2011, y ante la publicación de nuevos estudios que presentaban resultados contradictorios, las mismas autoridades consideraron que era prematuro llegar a una conclusión definitiva sobre el tema. De hecho, los resultados de los 3 ensayos más recientes concluyeron: el primero que sí existe estadísticamente un pequeño aumento del riesgo; el segundo que la exposición a los ISRS a finales de embarazo debe considerarse como riesgo potencial para el neonato; y el tercero, que los datos que apoyan la asociación entre la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido y la exposición a ISRS eran débiles.
Hasta la fecha no se ha publicado ningún meta-análisis que agrupe y analice de forma conjunta los resultados de los diferentes trabajos realizados sobre esta cuestión, por lo que los autores del presente informe iniciaron una revisión sistemática y posterior meta-análisis para determinar la relación, si es que existe, entre la exposición prenatal a antidepresivos y la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido. Para acceder a la literatura disponible sobre el tema se utilizaron los repositorios documentales: MEDLINE (Ovid), MEDLINE in-proces (Ovid), PsycINFO (American Psychological Association; Ovid), Embase (Excerpta Medica, Elsevier; Ovid), CINAHL (Nursing; Allied Health) y Scopus (Elsevier). Se seleccionaron aquellos estudios de cohortes y de casos y controles elaborados en idioma inglés, que presentaran datos originales relativos a la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido después de cualquier exposición a antidepresivos y que contaran con un grupo de comparación de las mujeres embarazadas no expuestas. Dos revisores independientes al grupo de trabajo, tuvieron el encargo de extraer los datos y evaluar la calidad de cada uno de los artículos, utilizando una adaptación de los criterios de valoración de calidad “Downs and Black” y de la escala de Newcastle-Ottawa.
De los 3.077 resúmenes examinados se seleccionaron 738 artículos y de éstos siete (los que quedaron por encima del umbral de calidad marcado por el grupo de estudio) fueron incluidos en el meta-analisis. Se agruparon los datos en base al momento del embarazo en que se realizó la exposición al medicamento (exposición temprana vs exposición tardía) y se intentó valorar la potencial incidencia de variables moderadoras como la calidad del estudio, su diseño y el resto de factores de riesgo conocidos para la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido: parto prematuro, malformaciones congénitas, obesidad de la madre, aspiración neonatal de meconio y nacimiento por cesárea
Aun que la intención era evaluar la posible acción de cualquier tipo de antidepresivos, sólo fue posible realizar una evaluación cuantitativa para los antidepresivos del tipo inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Como principales hallazgos, se determinó que, a pesar de que la exposición a ISRS en el embarazo temprano no presenta asociación con la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido (odds ratio 1,23, IC 95% 0,58-2,60, p = 0,58), esta asociación sí se presenta cuando la exposición al fármaco se produce en la fase final del embarazo (2,50, 1,32 a 4,73, p = 0,005). La diferencia en el riesgo absoluto para el desarrollo de la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido después de exposición a ISRS en fase avanzada de gestación fue de 2,9 a 3,5 por 1.000 recién nacidos; por lo tanto, se estima que deberían ser tratadas de 286 a 351 mujeres para obtener un promedio de un caso adicional de hipertensión pulmonar persistente del recién nacido por esta causa. Por último, comentar que no fue posible evaluar el efecto de la cesárea, el índice de masa corporal de la madre, ni el parto prematuro por insuficiencia de datos, y que ninguna las variables moderadoras que sí pudieron ser analizadas mostró significación estadística.
Palabras claves:
  • Antidepresivos y embarazo
  • inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina
  • ISRS
  • hipertensión pulmonar persistente del reciennacido

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.