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PROTOCOLO DEL TRATAMIENTO DE LA HIPERTENSIÓN
Dr. Joaquin Bonal
Presidente Fundación
Pharmaceutical care España
Introducción
Está comprobado con evidencias científicas suficientes que la reducción de las cifras de hipertensión reducen la morbilidad y mortalidad por causa de enfermedad coronaria y embolia cerebral. Un mejor control de la presión sanguínea reduce también la progresión de la hipertensión a niveles más severos, la progresión de la insuficiencia renal y el desarrollo de enfermedad cardíaca congestiva (ICC).
La presión arterial debe ser controlada para que alcance los niveles <140/90 mm Hg en pacientes con hipertensión no complicada, en ancianos y en pacientes con hipertensión sistólica aislada; <130/85 mm Hg en pacientes con Insuficiencia renal y pacientes diabéticos; y <125/75 mm Hg en pacientes con insuficiencia renal y proteinuria de 1 g/día.
Es muy importante tener presente que el primer paso para el tratamiento de la hipertensión es el cambio en los hábitos de vida y utilizar los medicamentos solamente cuando ello es necesario. La elección del tratamiento farmacológico con antihipertensivos debe basarse en aquellos fármacos que han demostrado reducir la mortalidad y morbilidad, en las características particulares de cada individuo, en la seguridad del fármaco, su coste y en las consideraciones relativas a la calidad de vida del paciente.
El farmacéutico, junto con los demás miembros de los equipos de salud, debe adoptar métodos para identificar, resolver y prevenir los problemas relacionados con la terapia antihipertensiva. Para ello es indispensable la colaboración interdisciplinaria en la atención al paciente con el fin de optimizar el tratamiento de la hipertensión.
Las estrategias de tratamiento deben basarse en los principios dictados por el “Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation and treatment of High Blood Pressure” (JNC-VI). (1).
La Fundación Pharmaceutical Care España quiere animar a los farmacéuticos, especialmente a los farmacéuticos comunitarios a que promuevan las directrices de la JNC-VI, que son las que se dan en este protocolo, no solo entre aquellos que practican el seguimiento farmacoterapéutico de los pacientes, sino también a todos los profesionales del Sistema de Salud. Por ello, he aceptado con gusto redactar el presente Protocolo encargado por Dicaf, SL ya que así se contribuye a difundir los objetivos de la Fundación.