Sesión Bibliográfica Semanal. 20 de Junio de 2018 (539)

La leucemia linfocítica crónica (LLC) es la forma más común de cáncer de sangre (aproximadamente una cuarta parte de todas las leucemias) en adultos, y resulta de una sobreabundancia progresiva y letal de glóbulos blancos.

El receptor huérfano similar al receptor de la tirosina cinasa 1 (ROR1) es una proteína transmembrana que se presenta únicamente en las primeras fases del desarrollo embrionario, jugando un papel básico en los procesos de formación de órganos. Su expresión se presenta indetectable después del nacimiento, con excepción de unos pocos tipos celulares precursores de células B.

Por el contrario, se ha observado que ROR1 se expresa en una amplia variedad de cánceres, en particular los que están menos diferenciados, y que se asocia con una recaída temprana después de la terapia o la metástasis. La comunidad científica especializada considera que se trata de un marcador único de células cancerosas en general y de las células madre del cáncer en particular.

Las células neoplásicas de la mayoría de los pacientes con leucemia linfocítica crónica (LLC) expresan ROR1 (95% de los casos). En estos casos ROR1 parece impulsar el crecimiento tumoral y la diseminación de la enfermedad, y se piensa que podría ser un nuevo excelente objetivo para la terapia contra el cáncer. Esto ha sido tomado como fundamento para el desarrollo de anticuerpos monoclonales (mAb) dirigidos a ROR1 como terapia potencial para pacientes con cánceres que expresan este marcador.

Cirmtuzumab es un anticuerpo monoclonal humanizado (mAb) que se dirige de forma específica a ROR1. Estudios preliminares con modelos de ratón y primates no humanos han permitido determinar que se trata de un medicamento no tóxico y también se ha comprobado que no existe reactividad cruzada con tejidos humanos normales.

En un nuevo estudio de fase 1 realizado con pacientes humanos, 26 participantes con LLC progresiva, recidivante o refractaria recibieron cuatro infusiones quincenales (con dosis que van desde 0,015 a 20mg/kg). Cirmtuzumab tuvo una larga vida media en plasma y no presentó toxicidad limitante de dosis. Se observó la inhibición de la señalización de ROR1, lo que pareció detener la progresión de la enfermedad, permitiendo que la mayoría de los pacientes renunciaran a cualquier terapia adicional durante más de ocho meses. Además las células leucémicas de los pacientes tratados revirtieron su patrón de expresión de miles de genes asociados con lo que se denomina desdiferenciación oncogénica o 'vástago', que se asocia con la capacidad de las células cancerosas para autorenovarse y diseminarse por todo el organismo.

Estos resultados alentadores han supuesto el inicio o planificación de estudios clínicos adicionales. Uno de ellos (fase Ib/II) evalúa la efectividad combinada de un medicamento antineoplásico estándar (ibrutinib) con cirmtuzumab para las neoplasias de células B, que incluyen leucemias y linfomas.

Se cree que las células madre de cáncer son responsables del fracaso de los tratamientos convencionales para erradicar la mayoría de los tipos de cáncer. En este sentido el potencial terapéutico del cirmtuzumab puede no limitarse a los pacientes con LLC, por lo que puede ser efectivo para atacar las células madre del cáncer en pacientes con otros tipos de cánceres, como el de ovarios o el de mama.

Palabras claves:
  • cáncer
  • leucemia linfocítica crónica
  • inmunoterapia
  • anticuerpos monoclonales
  • cirmtuzumab
  • medicamentos biológicos

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.