Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 2000 (11)

En la población geriátrica hipertensa el tratamiento antihipertensivo ha demostrado disminuir el riesgo de accidentes cardiovasculares graves. El estudio STOP-2 (Swedish Trial in Old Patients), realizado de forma prospectiva y randomizada sobre 6614 ancianos (70-84 años) hipertensos compara la eficacia de los antihipertensivos convencionales (diuréticos y beta-bloqueantes) y los nuevos (antagonistas del calcio e inhibidores del enzima convertidor de la angiotensina - IECA) y su influencia sobre la mortalidad y morbilidad cardiovascular. La tensión sanguínea disminuyó de manera similar en todos los grupos de tratamiento, paralelamente al control de la hipertensión en todos los grupos se demuestra una disminución en la incidencia de infarto de miocardio y otros accidentes cardiovasculares y en la mortalidad. La frecuencia de infarto de miocardio e insuficiencia cardíaca congestiva fue significativamente inferior en el grupo tratado con IECA que en el tratado con antagonistas del calcio, sin embargo los autores consideran que estas diferencias deben interpretarse con precaución debido al complejo análisis estadístico realizado. Se concluye que todos los fármacos antihipertensivos son igualmente eficaces y la selección debe basarse en factores como el coste, efectos adversos y patologías asociadas. La hipertensión en el anciano debe tratarse y en general se considera que los fármacos de primera elección son los diuréticos tiazídicos.
Palabras claves:
  • RIESGOS
  • ANCIANOS
  • BETA-BLOQUEANTES
  • COMPARACION
  • TIAZIDAS
  • ELECCION
  • GERIATRIA
  • CALCIO-ANTAGONISTAS
  • DIURETICOS
  • IECA
  • EFICACIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.