Sesionbes Bibliográficas. 01 de Marzo de 2003 (46)

La legionelosis es una enfermedad de declaración obligatoria en España que está provocada por miembros de la familia Legionellaceae. La infección causada por Legionella es una enfermedad de origen ambiental. Puede cursar con neumonía (se denomina ""neumonía del Legionario"") o sin neumonía pero con síndrome febril y se denomina ""fiebre de Pontiac"". La enfermedad puede ser asociada a varios tipos de instalaciones, equipos de distribución de agua y edificios. La infección se produce por vía respiratoria. Suele presentarse como una neumonía atípica adquirida en la comunidad pero también puede aparecer como un episodio febril. Cursa con malestar y fiebre y puede complicarse con una neumonía grave con tos y aumento de la expectoración, acompañándose habitualmente con desorientación, somnolencia y afectación renal o de otros órganos. La fiebre de Pontiac es una infección más benigna que cursa sin neumonía y con fiebre, escalofríos y mialgia y no afecta a otros órganos. Como la bacteria se encuentra en el agua las instalaciones que pueden convertirse en focos para la propagación de la enfermedad son: -Torres de refrigeración -Conductos de aire acondicionado -Condensadores evaporativos y equipos de enfriamiento evaporativos -Sistemas de agua sanitaria y de consumo humano, caliente y fría: red y depósitos, acumuladores, calderas, calentadores, tanques, cisternas, pozos -Equipos de terapia respiratoria -Humidificadores y humectantes -Piscinas climatizadas con movimiento de agua -Instalaciones termales -Fuentes ornamentales -Sistemas de riego por aspersión -Elementos de aerosolización, al aire libre -Otros aparatos que acumulan agua y pueden producir aerosoles La legionelosis puede afectar a personas sanas pero son más susceptibles las personas de edad avanzada, los fumadores, los que padecen diabetes, inmunodepresión, alcoholismo, enfermedad pulmonar crónica u otras enfermedades. Para el diagnóstico se utiliza, entre otras pruebas, la detección del antígeno de Legionella del serogrupo 1 en la orina del paciente (antigenuria). Este método permite identificar el 80% de las neumonías causadas por Legionella pneumophila, el 20% restante se debe a otros serogrupos y no puede detectarse en esta prueba. Se obtiene el resultado de esta prueba en 24-48 horas. La prueba de antigenuria es rápida, sensible y específica. Una vez detectados los casos de legionela, deben aplicarse medidas preventivas para evitar la aparición de brotes. En España hay una normativa oficial (RD 909/2001) que establece los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis. El tratamiento antibiótico de la legionelosis son macrólidos (claritromicina, eritromicina) y las fluorquinolonas. La claritromicina y las fluorquinolonas parecen ser más activos ""in vitro"" y en modelos experimentales. La azitromicina y la claritromicina penetran en el tejido pulmonar y alcanzan una concentración eficaz. El levofloxacino tiene actividad bactericida y puede permitir un tratamiento más corto y disminuir el riesgo de recidivas.
Palabras claves:
  • LEGIONELA
  • FIEBRE
  • NEUMONIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.