Sesionbes Bibliográficas. 01 de Julio de 2003 (50)

Aunque los antidepresivos tricíclicos (ADT) presentan un estrecho margen terapéutico aun existe controversia sobre la necesidad de efectuar una monitorización de las concentraciones plasmáticas de forma sistematizada. Farmacocinética y farmacodinamia de los antidepresivos tricíclicos: Presentan una biodisponibilidad del 50-60% debido a su metabolismo de primer paso hepático. Posteriormente las aminas terciarias sufren metabolismo hepático dando lugar a aminas secundarias que son metabolitos activos. Las aminas terciarias alcanzan la concentración máxima en 1-3 horas mientras que las aminas secundarias lo hacen en 4-8 horas, esto puede contribuir a que las segundas sean mejor toleradas. La gran lipofilia y afinidad por las proteínas de los ADT hace que se produzca una importante acumulación tisular que predomina en el hígado y corazón. Todos los ADT inhiben la recaptación central y periférica de serotonina, noradrenalina y/o dopamina y también producen un bloqueo muscarínico, colinérgico, histaminérgico y alfa-1-adrenérgico. Se diferencian en el grado de inhibición, aunque esto está más relacionado con los efectos adversos que con la eficacia. Además a diferentes concentraciones plasmáticas predominan unas u otras acciones. Los factores que influyen en la variabilidad farmacocinética individual e interindividual son: el metabolismo de primer paso, un factor genético, la edad, diferentes enfermedades médicas como la insuficiencia hepática, el alcohol y las interacciones farmacológicas, sobretodo fármacos inductores o inhibidores enzimáticos. Efectos adversos y toxicidad de los antidepresivos tricíclicos: Síntomas y signos anticolinérgicos como la sequedad de boca, visión borrosa, glaucoma, déficit cognitivo, enlentecimiento del tránsito gastrointestinal, constipación, retención urinaria, hipertermia y taquicardia sinusal son consecuencia del bloqueo de los receptores muscarínicos. El bloqueo de los receptores alfa-1-adrenérgicos puede provocar hipotensión ortostática, y el bloque histaminérgico produce sedación y aumento de peso. Las complicaciones tóxicas de mayor relevancia son: - Toxicidad cardiovascular: A medida que aumenta la concentración plasmática del ADT se puede objetivar una acción directa sobre el tejido cardíaco que provoca una prolongación de los intervalos PR, QRS y QTc que puede generar bloqueos auriculoventriculares, arritmias ventriculares y supraventriculares, inotropismo negativo e hipotensión arterial. Estos trastornos son más frecuentes en los pacientes con anomalías preexistentes del tejido de conducción, dependen de la concentración plasmática y son reversibles al cesar el tratamiento. - Toxicidad neurológica: La aparición de debilidad, cambio de caracter, insomnio, episodios de desorientación, irritabilidad, agitación, deterioro de la memoria, dificultad de concentración y/o síntomas afectivos pueden simular un empeoramiento del cuadro depresivo que motivó iniciar el tratamiento con ADT o, en pacientes ancianos, simular el inicio de una demencia. También se pueden producir crisis comiciales, sobretodo en pacientes con otros factores predisponentes. La concentración plasmática del fármaco es el indicador que más se correlaciona con la aparición de neurotoxicidad.
Palabras claves:
  • ANTIDEPRESIVOS
  • FARMACOCINÉTICA
  • EFECTOS ADVERSOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.