Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Octubre de 2003 (52)

El uso de glucocorticoides durante el embarazo puede ser necesario para tratar algunas enfermedades maternas aunque los efectos indeseados son los mismos que en la población general, se han descrito algunos más específicos. Existe controversia ante los posibles efectos teratógenos. En estudios realizados en animales se han descrito efectos teratogénicos aunque las dosis utilizadas han sido muy altas. Los datos en humanos no son concluyentes. Aunque los resultados de estudios recientes han motivado que la FDA haya modificado la clasificación de riesgo teratogénico de los glucocorticoides sistémicos. Ahora están incluidos en la categoría C y D si se administran durante el primer trimestre de embarazo, hasta ahora fármacos como la prednisona o prednisolona estaban clasificados en la categoría B. En las revisiones realizadas la frecuencia de malformaciones congénitas en pacientes a las que se les administraron glucocorticoides no fue diferente a la descrita en la población general, a excepción del paladar hendido. Los resultados de algunos estudios observacionales realizados en mujeres asmáticas embarazadas han puesto de manifiesto una posible asociación entre el tratamiento sistémico con glucocorticoides y la preeclampsia o la hipertensión arterial inducida. Sin embargo no está claro si el efecto sobre la presión arterial es consecuencia de la administración de glucocorticoides de la enfermedad de base o de un mal control de la misma. Un caso especial es la administración sistémica de glucocorticoides en las gestantes de riesgo con parto prematuro para favorecer la maduración pulmonar, ya que son numerosas las evidencias de la eficacia de este tratamiento. Existen diversos estudios sobre la administración de glucocorticoides inhalados durante el embarazo encontrando una tasa de malformaciones congénitas similar a la de la población general. La FDA ha clasificado la budesonida inhalada en la categoría B. En otro estudio tampoco se observó un incremento significativo de malformaciones congénitas, parto prematuro o bajo peso al nacer en los niños de mujeres tratadas con glucocorticoides tópicos. Como conclusión, los estudios realizados con glucocorticoides sistémicos no permiten confirmar ni descartar que estos fármacos aumenten el riesgo de preeclampsia, parto prematuro o neonatos de bajo peso. Aunque parece que si se administran durante el primer trimestre, estos fármacos aumentan el riesgo de presentar defectos de la cavidad oral en el feto. Sin embargo los glucocorticoides por vía inhalada o tópica pueden considerarse como fármacos seguros durante el embarazo.
Palabras claves:
  • PARTO PREMATURO
  • SEGURIDAD
  • TERATOGENIA
  • EMBARAZO
  • GLUCOCORTICOIDES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.