Sesionbes Bibliográficas. 01 de Noviembre de 2003 (53)

Las pielonefritis, o infecciones de los riñones y los uréteres, a diferencia de las anteriores, constituye una infección de las vías altas.. Con frecuencia, se presenta como resultado final de una infección de vías bajas, especialmente en presencia de reflujo vesiculouretral. Puede ser aguda, no presentando complicaciones, salvo en casos de ancianos o inmunodeficiencias. Los casos crónicos suelen destruir el tejido renal y comprometen la vía urinaria. Generalmente se asocian a P. mirabilis, Enterococcus, Pseudomonas y Candida. Se presenta con una baja frecuencia, siendo factores de riesgo los antecedentes de cistitis, necrosis papilar renal, cálculos renales, reflujo vesiculouretral o uropatía obstructiva, los cuales deben ser prevenidos o tratados rápidamente. Las pielonefritis suelen cursar con malestar, fiebre, que llega a ser muy alta, escalofríos, dolor de espalda y abdominal, nauseas o vómitos. El objetivo del tratamiento será hacer desaparecer tanto la sintomatología como la bacteria. Los antibióticos utilizados deben proporcionar altas concentraciones en la orina, tener vida media larga, respetar lo más posible la flora intestinal y vaginal, con una tolerancia aceptable, todo ello al menor precio posible. También pueden existir condicionantes derivados de las resistencias de la bacteria. El tratamiento de elección en uretritis en varones es ceftriaxona IM, dosis única de 250 mg, o doxiciclina oral 100 mg/12 h durante 7 días, que en mujeres se aumentará a 200 mg. En cistitis se usan fosfomicina en dosis única de 3g, uno o dos sobres administrados en un intervalo de 24 horas. También se puede utilizar dosis únicas de amoxicilina 3g, o cotrimoxazol 320/1600 mg. Otras pautas, de 3 a 7 días de duración, son amoxicilina-clavulánico (500/125mg/8h), norfloxacino (400 mg/12h), ofloxacino (200 mg/12h), ciprofloxacino (250 mg/12h) y cotrimoxazol (160/800 mg/12h). Para el tratamiento de la pielonefritis se requieren antibióticos que alcancen una buena concentración en el líquido prostático, como es el caso de quinolonas y cotrimoxazol. También se pueden usar antiinflamatorios, como diclofenaco, o antipiréticos, como paracetamol. Otras medidas son reposo en cama, baños de asiento e ingestión abundante de líquidos. La pielonefritis ambulatoriamente se trata con ciprofloxacino 500-700 mg/12 h durante 15 días o con cefonicida 1g im/24h durante 10 días. En pacientes con factores de riesgo, como diabetes, inmunodepresión o nefrostomías, o con mal estado general, se debe contemplar el ingreso hospitalario para un tratamiento específico.
Palabras claves:
  • COTRIMOXAZOL
  • URETRITIS
  • AMOXICILINA
  • PROSTATITIS
  • CISTITIS
  • QUINOLONAS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.