Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Septiembre de 2008 (106)

La fiebre es la reacción del organismo a una infección. Según el sistema de medida se califican de fiebre temperaturas más o menos altas. A continuación, algunos métodos de medida y los consejos de uso correspondientes. MEDIDA RECTAL CON TERMOMETRO NUMERADO: fiebre a más de 38ºC. Para el niño es preferible tomar la temperatura por vía rectal; es el método más preciso. Se ha de hacer en posición horizontal (sobre la espalda o de lado), el termómetro se empapa con vaselina y se introduce a unos 2,5 cm. MEDIDA ORAL CON TERMOMETRO NUMERADO: fiebre a más de 37,5ºC. La temperatura se ha de tomar de 20 a 30 minutos después de la alimentación. El termómetro se coloca bajo la lengua con la boca cerrada. La temperatura se lee al cabo de 30 a 60 segundos. MEDIDA ORAL CON TERMOMETRO-CHUPETE:: se usa igual que con termómetro numerado pro el resultado no aparece hasta al cabo de 3 a 6 minutos. Se aconseja añadir 0,5ºC al resultado obtenido. TERMOMETRO AURICULAR: fiebre a más de 37,8ºC. Se ha de usar cada vez un embudo nuevo. Ventaja: la medida sólo dura algunos segundos. No se ha de utilizar en caso de otitis ni con niños menores de 3 meses. Las fuentes de error son importantes en caso de uso. TERMOMETRO FRONTAL: fiebre por encima de 38,1ºC (de 0 a 2 meses), de 37,9ºC (de 3 a 47 meses) y de 37,8ºC (>4 años). Se mide por un captador infrarrojo. Uso sencillo, medida en pocos segundos. El termómetro se ha de adaptar a la temperatura ambiente al menos 30 minutos antes de la medida. No usar en caso de herida, cicatriz o lesión en la frente.
Palabras claves:
  • fiebre
  • niños
  • termómetro

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.