Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Febrero de 2010 (122)

La diferencia más llamativa del aspecto general de la piel del recién nacido es la presencia de la vérmix caseosa. Se trata de una sustancia de color blanco-amarillento, grasienta y húmeda que empieza a formarse dentro del útero materno a partir del tercer trimestre del embarazo y que está compuesta por la secreción de las glándulas sebáceas y la descamación superficial de la epidermis. Ésta puede cubrir toda la superficie corporal o acumularse sólo en los pliegues. A las pocas horas de nacer, la vérmix caseosa empieza a secarse, dejando paso a la piel subyacente del neonato que es seca. Se cree que esta película grasa tiene propiedades antibacterianas y antimicóticas. Asimismo algunos niños (con mayor frecuencia los prematuros) tienen la superficie corporal cubierta de un pelo fino y oscuro llamado lanugo. Éste cae espontáneamente antes o al poco tiempo de nacer y es reemplazado paulatinamente por el vello corporal normal y el cabello del cuero cabelludo. Normalmente los recién nacidos presentan una descamación superficial de la piel bastante llamativa, que comienza alrededor de los tobillos a partir de las 48-72 horas de vida, y suele quedar limitada a palmas y plantas. Su aparición parece independiente de la edad gestacional, aunque es más tardía en los prematuros y mucho más intensa en los neonatos a postérmino. La elevación transitoria de la bilirrubina sérica durante los primeros días de vida del bebé provoca a menudo una pigmentación amarillenta difusa y generalizada de piel, mucosa y esclerótica ocular denominada ictericia fisiológica, que suele desaparecer progresivamente y sin tratamiento antes de los 10-12 días, cuando los niveles de bilirrubina vuelven a la normalidad.
Palabras claves:
  • Bilirrubina
  • Lanudo
  • Piel del recién nacido
  • Vérmix caseosa

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.