Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Junio de 2010 (126)

En la mayoría de los casos esta infección es de origen viral; cuando su etiología es bacteriana suelen estar producidas por cepas de S. pyogenes o estreptococo beta-hemolítico del grupo A (EBHGA), de los que parte de la población son portadores asintomáticos. Sin tratamiento antibiótico, remite espontánea en el 40% de los pacientes en tres días, y en el 85% en siete días. La cuestión fundamental ante un paciente con fariongoamigdalitis es establecer si está causada por infección por EBHGA, ya que fuera de esta situación la necesidad de tratamiento antibiótico es excepcional. Aunque el diagnóstico mediante frotis faríngeo es de utilidad limitada, al no permitir diferenciar entre la infección y el estado de portador, continúa siendo el método de referencia en nuestro medio. Los criterios de Centor (exudado purulento, adenopatías cervicales, fiebre con ausencia de tos) son los criterios predictivos clínicos más utilizados; no obstante, su aplicación puede llevar a un 50% de tratamientos antibióticos inadecuados o no tratar a pacientes con infección bacteriana. Las técnicas de detección rápida de antígeno estreptocócico presenta una especificidad superior al 95% y una sensibilidad del 60-90%, siendo ésta su mayor limitación. El diagnóstico de la faringoamigdalitis por EBHGA, además de basarse en datos clínicos, debe apoyarse en la realización de cultivo y test de detección de antígenos. En niños y adolescentes un resultado negativo en el test debe confirmarse con la realización de cultivo. Dada la baja incidencia de infección por EBHGA en los adultos, ante un resultado negativo en el test rápido no se precisa realizar un cultivo de confirmación. De acuerdo con su relación coste eficacia favorable, el tratamiento de elección son las penicilinas, fenoximetilpenicilina (o Penicilina V) que puede administrarse por vía oral, durante 10 días. También puede emplearse amoxicilina, ya que es equiparable a la penicilina en eficacia clínica y bacteriológica. En pacientes en los que se sospecha que no se va a realizar un adecuado seguimiento de 10 días o en aquellos con intolerancia oral puede emplearse penicilina G benzatina en dosis única. Las cefalosporinas no han demostrado ser claramente superiores a las penicilinas, por lo que se reservaran para pacientes alérgicos a penicilinas, en fracasos al tratamiento y en recaídas. En pacientes alérgicos a la penicilina la alternativa en nuestro medio son los macrólidos de 16 átomos de carbono y la clindamicina.
Palabras claves:
  • Faringoamigdalitis
  • EBHGA
  • Antibiótico

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.