Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Septiembre de 2014 (346)

La suplementación con vitamina D se ha demostrado beneficiosa en condiciones esqueléticas tales como raquitismo, fracturas y caídas. Últimamente existe cierto grado de acumulación de evidencia que apunta a que  la vitamina D puede reducir el riesgo  de una amplia gama de enfermedades, incluyendo la esclerosis múltiple, trastornos autoinmunes, infecciones, y eventos cardiometabólico y cáncer. También se han implicado  situaciones de concentraciones subóptimas de vitamina D  como un posible factor determinante de la mortalidad debido a su amplio efecto anti-inflamatorio e inmune modulador. Sin embargo, todavía se está debatiendo la evidencia de hasta qué punto  la vitamina D puede influir  el riesgo de muerte por enfermedades no-esqueléticas. Aunque se han descrito varios informes individuales y  se han publicado revisiones sobre el tema,  los resultados obtenidos varían mucho y carecen de suficiente detalle para establecer una base sólida de evidencia.

En el presente estudio se trató de resumir las pruebas observacionales y de intervención disponibles en una revisión sistemática y meta-análisis con datos actualizados (tomando como fuente de datos Medline, Embase y Cochrane Library) para   determinar las asociaciones de las concentraciones de 25-hidroxivitamina D con los resultados de riesgo de mortalidad por causas específicas en estudios observacionales de cohortes, y cuantificar los efectos de la suplementación con vitamina D (en general y por subtipos), cuando ésta se administran sola (sin combinar con otros productos como calcio, por ejemplo), en comparación con placebo o con ningún tratamiento, en los resultados de mortalidad de  ensayos aleatorios controlados.

Entre los hallazgos realizados destacan los datos de los estudios observacionales de prevención primaria, en los que la comparación entre los tercilos inferior y superior  de los niveles basales circulantes de  25-hidroxivitamina D,  muestra que los riesgos relativos agrupados fueron de 1,35 (95% intervalo de confianza 1,13-1,61) para la mortalidad por enfermedad cardiovascular, 1,14 (1,01 a 1,29) para la muerte por  cáncer, 1,30 (1,07 a 1,59) para muertes no-vascular ni  oncológicas, y 1,35 (1,22 a 1,49) para la mortalidad por cualquier causa. Los análisis de subgrupos en los estudios observacionales indicaron que el riesgo de mortalidad fue significativamente mayor en los estudios en los que los niveles basales  de suplementos de vitamina D eran inferiores. En los ensayos controlados aleatorios, los riesgos relativos de mortalidad por cualquier causa fueron  de 0,89 (0,80 a 0,99) para la administración de suplementos de vitamina D3 y 1,04 (0,97 a 1,11) para la administración de suplementos de vitamina D2. Los efectos observados para la suplementación con vitamina D3 se  mantuvieron sin cambios cuando se agruparon atendiendo a distintos factores. Sin embargo, para la administración de suplementos de vitamina D2, se observó un mayor riesgo de mortalidad en los estudios con dosis de intervención más bajos y períodos de intervención medios más cortos.

A la luz de estos resultados se fortalece la evidencia de que existe una asociación inversa entre los niveles de 25-hidroxivitamina D circulantes con el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares, cáncer y otras causas. También queda establecido que la suplementación con vitamina D3 reduce significativamente la mortalidad general entre los adultos de mayor edad . Aun así, de manera previa al consejo de  suplementación generalizada con esta vitamina,  se hace necesaria la realización de nuevos ensayos para conocer de forma clara las dosis óptimas y la duración de los tratamientos, así como para determinar si   las formas  D3 y D2 tienen diferentes efectos sobre el riesgo de mortalidad.

Palabras claves:
  • Vitamina D
  • 25-hidroxivitamina D

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.