Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Septiembre de 2014 (346)

Enfermedades como la varicela, rubéola, sarampión o las  paperas, padecidas en la edad adulta, pueden comprometer la salud del personal sanitario, colectivo considerado en riesgo debido a su ocupación.  Los programas de vacunación dirigidos a esta población son de relevante importancia ya sea para su  propia seguridad como para evitar la propagación de este tipo de enfermedades a pacien­tes ambulatorios o  hospitalizados, número importante de los cuales presentan un estado inmunitario deficiente por lo que una eventual infección  puede poner en riesgo tanto su salud o como su correcta recuperación. En este sentido los “Centers for Disease Controlproponen la realiza­ción de controles serológicos individualizados o campañas de vacunación, a todas las personas susceptibles que trabajen en lugares, en los que exista alta probabilidad de difusión de los virus del sarampión, rubéola o paperas (como podrían ser guar­derías, hospitales, colegios, centros militares, etc). Por otro lado, la administración de estas vacunas tiene una repercusión importante para la salud de la población ge­neral ya que, protegiendo a la mujer y al varón en edad fértil, se está  protegiendo a su descendencia, y por ende a la población futura.

El presente trabajo de investigación, de carácter retrospectivo, se llevó a cabo en de un hospital de tercer nivel  de un área de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid con el objetivo de conocer el estado serológico frente a varicela, rubéola, sarampión y pa­peras de sus trabajadores.

La metodología de trabajo consistió reclutar  una  muestra de 1.060 trabajadores sanitarios que acu­dieron al Servicios de Prevención de Riesgos Laborales por diferentes causas. Sobre esta muestra se estudió la historia clínica y el esta­do serológico y de inmunización previa para varicela, rubéola, paperas y sarampión. Cuando no se disponía de esos  datos  se solicitó   serología (IgG) de varicela, rubéola, paperas y sarampión. Si los resultados eran negativos y no existían contraindicaciones se ofertaba la vacunación al tra­bajador.

 

El 90,1% de la  población estudiada  estaba protegida frente a varicela, el 65,6% frente a parotiditis, el 95,6% frente a rubéola y el 92,9% frente a sarampión. No se identificó mayor  protección frente a estas enfermedades entre  los trabaja­dores con atención directa a pacientes, ni entre los trabajadores que atienden pacientes inmunodeprimidos,  ni entre los trabajado­res de servicios y unidades con mayor riesgo de contagio.

 

En algunos países, la falta de interés de los sanitarios por la vacunación ha llevado a las autoridades a plantearse la vacunación obligatoria para estos profesionales. En España, el objetivo, es “defender el derecho del pa­ciente de estar protegido”, sin embargo, las sociedades científi­cas, así como la propia Organización Médica Colegial (OMC), no tienen capacidad para su imposición y entienden que deben ser las autoridades sanitarias las que formulen en todo caso esta obligatoriedad.

Palabras claves:
  • Vacunación
  • prevención
  • riesgos laborales

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.