Sesión Bibliográfica Semanal. 15 de Septiembre de 2014 (348)

El consumo intensivo de alcohol por parte de jóvenes y adolescentes está aumentando en los últimos años. Las estrategias en materia de prevención  desarrolladas en el nivel macrosocial a por las administraciones se centran  reducir la oferta de alcohol e intentar  restringir la demanda por parte de los más jóvenes.

 

Para evaluar  la eficacia de la políticas preventivas es necesario realizar estudios que ofrezcan un feedback valorativo a cargo de las personas beneficiarias y desarrolladoras de dichas políticas, por lo que se realizó un estudio en el que se analizó  la opinión de un grupo de adolescentes españoles y de expertos nacionales en adolescencia, escuela, familia, medios de comunicación y políticas locales acerca de la eficacia de las políticas institucionales para prevenir el consumo de alcohol en adolescentes.

 

En el estudio participaron treinta y dos profesionales/expertos y 40 adolescentes de ambos sexos de entre 15 a 20 años residentes en la provincia de Sevilla, seleccionados por muestreo intencional teórico en cuatro centros educativos de la provincia de Sevilla. Diseñado con metodología cualitativa siguiendo el método propuesto por la Teoría Fundamentada (desarrollo de teorías teoría a partir de datos que son capturados y analizados de forma sistemática), el trabajo consistió en la obtención de información a partir de   10 grupos de discusión (5 grupos de expertos y 5 de jóvenes) de entre 6 y 8 personas guiados por entrevistas semiestructuradas y el posterior analisis de los datos recogidos.

 

A los participantes se les preguntó por su opinión sobre la eficacia de las Acciones para la reducción de la Demanda (campañas informativas en medios de comunicación, programas educativos para prevenir el consumo, desarrollados en el ámbito escolar, programas de ocio alternativo, sancionar el consumo) y sobre la eficacia de las Acciones para la Reducción de la Oferta (incremento en el precio de las bebidas alcohólicas, reducción del precio de las bebidas, restringir la disponibilidad del alcohol).

 

Los resultados ponen de manifiesto que los adolescentes son mucho más escépticos que los expertos acerca de la eficacia de las políticas institucionales en materia de prevención del consumo de alcohol. Aun así, ambos grupos coinciden en  valorar negativamente las campañas informativas en los medios (excesivamente dramáticos, lo que  provoca una sensación de irrealidad) y el incremento en los precios (conduce a realizar un consumo fuera de los locales, con prisas y con productos de peor calidad) como elementos disuasorios, y consideran la restricción de la disponibilidad del alcohol (menos establecimientos con permiso de venta de alcohol, que los locales cierren antes, …) una medida eficaz para prevenir el consumo abusivo. Por lo que refiere a posibles soluciones, los adolescentes consideran que ayudaría a un consumo más moderado  y seguro la reducción de los precios de las bebidas alcohólicas en los locales de ocio (consideran que si no se vieran obligados a salir del local para beber deprisa y corriendo consumirían dentro del local de una forma más natural y menos abusiva). Los expertos por su parte consideran que una estrategia eficaz de prevención del consumo debería fundamentarse en la utilización de un «modelo mixto» en el que se integren políticas de reducción de oferta y demanda de alcohol, en función de objetivos específicos: a corto plazo, sancionando el consumo y restringiendo estrictamente su disponibilidad; a largo plazo, promoviendo la educación en salud mediante la inclusión de programas educativos en el currículo oficial.

Palabras claves:
  • políticas de prevención
  • adolescencia
  • consumo de alcohol

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.