Sesión Bibliográfica Semanal. 06 de Octubre de 2014 (351)

La diabetes tipo 2 es una condición crónica por la cual el organismo  no puede producir o gestionar la insulina  de manera eficaz. En consecuencia se produce un aumento continuado de los niveles de glucosa en sangre que con el tiempo pude afectar de manera grave al sistema nervioso periférico, sistema renal o a la visión, así como favorecer situaciones   cerebrovasculares y o cardíacas adversas. En ocasiones  es posible controlar la glucemia  con acciones sobre el estilo de vida del paciente (dieta controlada, ejercicio,..) o con medicamentos como la metformina que permite reducir los niveles de azúcar en sangre, pero en muchos casos el paciente puede precisar la administración de múltiples dosis diarias de insulina para estabilizar la situación diabética. En este último caso,  se estima que alrededor de un tercio de los pacientes que se inyectan insulina tienen problemas para alcanzar un nivel óptimo de glucosa en sangre.

Una alternativa a la inyección subcutánea de insulina administrada por el propio paciente es el uso de bombas de insulina. Las bombas de insulina son pequeños dispositivos portátiles,  computarizados, que de manera continuada aportan la insulina que el paciente requiere  mediante un catéter localizado bajo la piel.

Se han realizado numerosos estudios controlados aleatorios   comparando la eficacia del tratamiento con bomba de insulina  frente a  múltiples inyecciones diarias, pero  nunca han aportado  resultados  concluyentes.

Par poner luz sobre esta incertidumbre se realizó un   estudio a gran escala (estudio OpT2mise) en el que participaron 36 hospitales, centros de atención terciaria, y centros  de referencia  en Canadá, Europa, Israel, Suráfrica, y los EE.UU. Los investigadores localizaron a 495 pacientes   con un mal control  de los  niveles de azúcar en sangre. Este grupo inicial fue monitorizado durante 2 meses en los que los pacientes se inyectaron múltiples dosis diarias de insulina. Tras este periodo se seleccionaron 331 pacientes cuyos niveles de hemoglobina glucosilada estaban situados  por encima del umbral del  8%, que fueron asignados de forma aleatoria a seguir con el régimen de múltiples inyecciones diarias de insulina o a recibir tratamiento con bombas de insulina. El objetivo primario fue el cambio en los niveles medios de hemoglobina glucosilada  entre el inicio y el final de la fase de aleatorización.

Tras 6 meses de tratamiento, los investigadores encontraron que los niveles de azúcar en la sangre de los participantes que usaron bombas de insulina fueron en promedio un 0,7% inferior a los de los participantes que fueron tratados múltiples inyecciones de insulina. Por otra parte, el 55% de los participantes que usaron bombas de insulina alcanzaron  el nivel objetivo HbA1c de 8% o inferior, en comparación con sólo el 28% de los participantes que usaron inyecciones de insulina. El tiempo de permanencia  en situación de hipoglucemia   fue similar en los dos grupos, y,  al final del estudio, los pacientes que utilizaron bombas de insulina requirieron una dosis diaria de insulina 20% menor  que los que utilizaron las inyecciones. No se observó ninguna diferencia significativas en las variaciones de peso corporal entre los componentes de ambos grupos y a nivel de eventos adversos se constataron 2 acontecimientos graves  de situaciones relacionadas con  la diabetes (hiperglucemia o cetosis sin acidosis) que requirieron ingreso hospitalario en el grupo de la bomba de insulina,  por 1 en el grupo de las inyecciones múltiples. No se produjeron situaciones de cetoacidosis en ningún grupo y un episodio severo de hipoglucemia se identificó en el grupo de las múltiples inyecciones diarias.

 Los autores  consideran que la administración subcutánea continuada  mejora la absorción efectiva de la insulina y aumentar la sensibilidad del paciente a su acción. Y concluyen que  el uso de estos dispositivos supone nueva opción de tratamiento valiosa para aquellas personas en las que falla el regímenes de inyección, a la vez que  pueden proporcionar mayor comodidad al paciente, suponer una reducción la carga de seguimiento y programación de la dosis adecuada y ayudar a evitar posibles situaciones de omisión de dosis.

 

Palabras claves:
  • Diabetes tipo 2
  • pacientes insulinodependientes
  • bombas de insulina

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.