Sesión Bibliográfica Semanal. 09 de Marzo de 2015 (372)

El síndrome de manos pies y boca es una enfermedad viral contagiosa causada principalmente por el grupo de los enterovirus A, virus ubicuos  y altamente contagiosos, especialmente por el virus Coxackie A 16.  De naturaleza generalmente benigna, afecta principalmente a niños  de entre 2 y  10 años, aun que  a veces también a los adultos, y suele darse con mayor frecuencia en época estival y   otoño. 

Después de un periodo de incubación de tres a diez días, la infección puede manifestarse por fiebre, pérdida de apetito y dolor de garganta. Uno o dos días después del inicio de la fiebre, pequeñas vesículas ulcerosas rojas a veces dolorosas, pueden aparecer en el interior de la cavidad bucal, en la lengua o encías. Uno o dos días más tarde, una erupción sin comezón (manchas rojas, ampollas) suele  aparecer en las palmas de las manos y plantas de los pies. La enfermedad por lo general se cura en una semana sin complicaciones.  Cabe señalar que la mayoría de las personas infectadas con el enterovirus no manifiestan sintomatología.

 Durante la primera semana de la enfermedad, la  persona  infectada es muy contagiosa, especialmente cuando existe ulceración de las vesículas,   y el virus puede propagarse a través del aire por  microgotas  infectadas. También es posible infectarse al tocar superficies contaminadas, fluidos corporales (secreciones nasales, de  garganta, contenido vesículas) o heces. Además, el virus puede permanecer en el intestino durante varias semanas y  puede continuar  siendo eliminado por las heces.

A nivel de prevención, el riesgo de infección se puede reducir de manera significativa por la buena higiene de las manos  (especialmente después de cambiar pañales o ir al baño) y con la limpieza  de los objetos potencialmente contaminados (juguetes, etc). Es importante evitar el contacto directo (besos, abrazos) o indirecto (vasos, platos, cubiertos,...) con  el enfermo.

No existe un tratamiento específico,  sólo tratamiento sintomático, en la mayoría de casos paracetamol o ibuprofeno.  Algunos niños se niegan a comer o beber por el dolor al tragar, lo que conlleva un cierto riesgo de deshidratación sobre el que se debe estar atento.

En raras ocasiones pueden existir complicaciones del tipo meningitis/encefalitis asépticas,  síndromes poliomielíticos o trastornos respiratorios severos.

Palabras claves:
  • síndrome de manos pies y boca
  • enterovirus A
  • virus Coxackie A 16
  • erupciones
  • vesículas
  • infecciones bucales

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.