Sesión Bibliográfica Semanal. 09 de Marzo de 2015 (372)

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurológica crónica que ocurre cuando existe daño en la vaina de mielina que rodea las neuronas. Cuando ésta cubierta protectora se daña, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen. El daño está causado es causado por inflamación debida a una respuesta autoinmune. Esto puede ocurrir en cualquier área del cerebro, del nervio óptico o de la médula espinal. No se conoce exactamente a que se debe este tipo de respuesta autoinmune pero se cree que podría deberse a la acción de un virus, a un defecto genético, o a una combinación de estas causas. Parece ser que los factores ambientales también pueden jugar juegan un papel importante. Con dos veces más frecuencia en mujeres que en hombres, la enfermedad suele aparecer entre los 20 y los 40 años y aun que puede ser altamente discapacitante, raramente ocurre un desenlace fatal y la mayoría de personas que expresan la condición tiene una esperanza de vida normal.

Existen estudios que relacionan la existencia de infección por Helicobacter pylori en las primeras etapas de la vida con una reducción del riesgo de desarrollar EM (y también otras enfermedades alérgicas o autoinmunes), pero un grupo de expertos en enfermedades infecciosas consideró que estos trabajos se realizaron con muestras muy pequeñas de individuos y  que la interpretación de los resultados obtenidos puede resultar en cierto grado contradictoria. Con el fin de establecer una comprensión más clara sobre la existencia de esta asociación,  estos investigadores realizaron un nuevo estudio analizaron   datos de la Base de Datos de Enfermedades Desmielinizantes de Perth, Australia,  evaluando  la presencia, mediante técnicas de immunoensayo enzimático, de anticuerpos Ig G para H. pylori  en 550 pacientes que habían sido diagnosticados con EM. Como grupo de control,  se determinó la presencia de estos mismos anticuerpos en  229 individuos sanos (utilizando datos de estudios de salud comunitaria), sin EM, emparejados con los sujetos en estudio  por condición de  edad y sexo.

Tras el análisis de resultados se observó que la condición de seropositividad para H. pylori era menor en los pacientes con EM que en los controles (16% vs 21%), con una disminución mayor y significativa en mujeres (14% vs 22%, p = 0,027) que en hombres (19% vs 20%, p = 1,0). Al tomar en consideración el año de nacimiento,  la edad de inicio de la EM y la duración de los episodios, las mujeres con presencia de anticuerpos anti H.pylori presentaron una menor puntuación en el nivel de discapacidad que las mujeres seronegativas, mientras que entre los hombres ocurrió justamente lo contrario.

Estos resultados podrían ser reflejo de cierto papel protector de la infección por H. pylori en el desarrollo de la enfermedad EM. La presencia de la bacteria podría influir en un ajuste del sistema inmune a un estado menos inflamatorio, lo que reduciría su sensibilidad implicando una disminución en el riesgo de desarrollo de enfermedades autoinmunes como es el caso de la esclerosis múltiple. Los autores ponen énfasis en que sus hallazgos apoyan pues la hipótesis de la higiene, que sugiere que la exposición a ciertas bacterias y agentes patógenos en la infancia temprana son esenciales para preparar al sistema inmune y prevenir así enfermedades de origen alérgico o autoinmune en fases posteriores de la vida. La existencia de una tan marcada disparidad de resultados en función del género, es un punto para el que los investigadores no han hallado explicación y consideran que es un tema que sería interesante tomar como objeto de investigación en próximos retos.

Palabras claves:
  • Esclerosis múltiple
  • Helicobacter pylori
  • reacción autoinmune
  • teoría de la higiene

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.