Sesión Bibliográfica Semanal. 04 de Enero de 2016 (415)

En el caso de la nutrición parenteral (NP) se administra, a través de un acceso venoso y mediante un catéter específico, una composición determinada de macro y micronutrientes en un volumen concreto. Cuando nos planteamos el soporte nutricional especializado, la nutrición enteral será la de elección, siempre y cuando el tracto gastrointestinal sea funcionante, pero para aquellos pacientes en los que éste se ve alterado y la administración de nutrición enteral es nula o no cubre las necesidades del enfermo, deberemos usar la vía parenteral. A la hora de elaborar un plan terapéutico en el niño hay que tener en cuenta sus peculiaridades, que lo hacen diferente del adulto, y es que no solo hay que cubrir los requerimientos para mantener sus funciones basales, sino que además, debe administrarse la energía y nutrientes suficientes para proporcionarle un adecuado crecimiento y desarrollo. Necesidades que son muy diferentes dependiendo de la edad y de la situación clínica del niño. Asimismo tendremos en cuenta el tiempo previsto que el paciente va a necesitar la nutrición parenteral, ya que no es un tratamiento exento de riesgos.

Los pacientes que necesitan nutrición parenteral requieren habitualmente la administración concomitante de fármacos. La adición de medicamentos a la NP o su administración simultánea por la misma vía (en Y) no debería ser nunca una práctica habitual. Sin embargo, existen casos en los que puede ser de gran utilidad: pacientes con edema agudo de pulmón o insuficiencia renal, en los que el volumen de líquido administrado debe limitarse al máximo, pacientes con limitación de acceso venoso, pacientes con nutrición parenteral domiciliaria para facilitar la administración. Para poder introducir un fármaco en la mezcla de NP es necesario que no se degrade, que la emulsión lipídica sea estable y que la administración del fármaco en infusión continua durante el tiempo que dura la NP sea adecuada desde el punto de vista farmacocinético. Lo más habitual, con la limitación de accesos venosos tan frecuente en pediatría, es la situación de buscar problemas relacionados con compatibilidad de fármacos administrados en Y con la NP.

Hay numerosos estudios sobre estabilidad de fármacos con NP que se recogen en documentos de referencia en Pediatría. Es importante tener en cuenta que los estudios de estabilidad están hechos con composiciones determinadas de NP. Al ser tan variable la composición de la NP en pediatría, dado que generalmente se individualizan sus requerimientos, los estudios existentes nos dan una idea de la posible estabilidad del fármaco en la NP, pero no se asegura que en nuestra composición el comportamiento sea el mismo. Es necesario en esta situación valorar bien el binomio beneficio-riesgo.

En base al conocimiento disponible, desde el Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, se ha desarrollado una aplicación que refleja la actitud que debe tenerse ante un fármaco que se quiere administrar en Y con la NP. Para la consulta de fármacos y su compatibilidad con la NP, la aplicación está disponible en http://apps.hsjdbcn.es/viaparenteral/

Cursos DICAF:

Farmacoterapia del paciente pediátrico I: Particularidades, aspectos nutricionales e infecciones.

Palabras claves:
  • Pediatría
  • paciente pediátrico

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.