Sesión Bibliográfica Semanal. 05 de Diciembre de 2018 (560)

A medida que se experimenta un envejecimiento cronológico, se van acumulando multitud de defectos genéticos, fenotípicos y metabólicos, incluida la aparición de senescencia en una variedad de tipos celulares.  

La senescencia celular es un distintivo claro del envejecimiento normal que implica una detención del ciclo celular potencialmente irreversible y la inducción de enzimas lisosomales clave. La instauración de un fenotipo secretor asociado a la senescencia, induce la creación de una amplia gama de citoquinas inflamatorias (como la IL-1-beta y la IL-6), que permiten que las células senescentes diseminen el fenotipo de senescencia de un tipo de célula a otra sistémicamente en todo el cuerpo, a través de la inflamación crónica. Dicha inflamación crónica también puede promover la aparición de cáncer, así como la recurrencia de tumores y la metástasis.

El estudio del envejecimiento y de las enfermedades y disfunciones asociadas está tomando gran relieve en los últimos años. Así, se ha logrado crear modelos murinos de envejecimiento. En el trabajo con estos animales se ha conseguido que las células senescentes puedan ser eliminadas genéticamente de forma temporal. Aunque esto no puede ser usado per se como una terapia anti-envejecimiento, sí puede ayudar a identificar si la eliminación de células senescentes puede tener beneficios terapéuticos para el organismo. Los resultados hasta la fecha muestran una gran promesa, lo que indica que la eliminación genética de las células senescentes puede prolongar la vida útil de los organismos.

En este contexto, las compañías farmacéuticas han iniciado una carrera hacia el descubrimiento de nuevos medicamentos "senolíticos" que puedan atacar las células senescentes y retrasar así el envejecimiento o, al menos, sus consecuencias sobre nuestro cuerpo. Siguiendo otro enfoque, investigadores de los Laboratorios de Medicina Traslacional de la Universidad de Salford, en los EE.UU., han estado analizando si medicamentos ya aprobados y disponibles pueden también tener actividad senolítica. De ser así, al tratarse de medicamentos ya  existentes, los tiempos hasta eventuales ensayos de medicamentos anti-envejecimiento se verían ampliamente acelerados.

El equipo utilizó cultivos celulares de dos líneas de fibroblastos humanos establecidos como sistemas en el que la senescencia se indujo mediante tratamiento crónico con un agente dañino para el ADN. En este modelo se probaron un panel de medicamentos candidatos a presentar efecto senolítico.

De esta manera, los investigadores observaron que dosis bajas de azitromicina, un antibiótico de acción suave, son capaces de matar y eliminar las células senescentes, de manera muy selectiva y con una eficiencia del 97%. Por el contrario, las células sanas prosperaron con normalidad en presencia de azitromicina. Esta acción senolítica vendría dada por una actividad selectiva sobre las células senescentes que verían alteradas sus propiedades metabólicas viéndose obligadas a entrar en procesos de muerte celular.

Los autores relacionan estos datos con observaciones anteriores en los que se había comprobado que la azitromicina prolonga la vida útil durante varios años en pacientes con fibrosis quística. La interpretación original supuso que el agente antimicrobiano estaría matando bacterias dañinas, lo que contribuiría a mejores resultados de salud. Pero los nuevos hallazgos relativos a una potencial actividad senolítica arrojan una nueva luz sobre lo que podría estar sucediendo realmente. En una nueva interpretación los investigadores apuntan a que probablemente el antibiótico está eliminando los fibroblastos" inflamatorios", o lo que es lo mismo, las células senescentes que normalmente están asociadas con el envejecimiento.

El equipo también encontró un segundo antibiótico relacionado, roxitromicina, que también tuvo una acción  similar sobre las células senescentes, pero en este caso con menor selectividad.

Los autores califican estos hallazgos como emocionantes ya que pueden llegar a tener  implicaciones significativas para aliviar o revertir la disfunción del tejido asociada a la edad y retardar el desarrollo de muchas enfermedades asociadas al envejecimiento.

Palabras claves:
  • agentes senolíticos
  • azitromicina
  • envejecimiento
  • medicamentos anti-edad
  • senescencia celular

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.