Sesión Bibliográfica Semanal. 12 de Junio de 2019 (584)

La hiperbilirrubinemia neonatal, también conocida más comúnmente como ictericia del recién nacido, es una afección que puede afectar hasta el 80% de los recién nacidos en la primera semana de vida. La hiperbilirrubinemia grave (niveles de bilirrubina >20mg/dL) afecta a un millón de bebés en todo el mundo por año.

Si se diagnostica temprano, la hiperbilirrubinemia grave se puede tratar en gran medida con fototerapia de alta intensidad, lo que resulta en una recuperación sin consecuencias a largo plazo. Si no se diagnostica o no se trata, la hiperbilirrubinemia grave puede causar daño cerebral irreversible o incluso la muerte. Estas complicaciones a menudo surgen en entornos de bajos recursos; en los países de ingresos bajos y medianos, un tercio de los bebés con hiperbilirrubinemia extrema mueren a causa de esta afección que, detectada a tiempo, es tratable en gran medida.

Pero el acceso al tratamiento en sí puede no ser el principal de los problemas. Otra barrera importante para el manejo de la hiperbilirrubinemia en los países de bajos y medianos recursos es la falta de reconocimiento de la gravedad de la afección antes de la aparición de síntomas irreversibles.

La primera herramienta de detección de bajo coste para la ictericia fue el icterómetro Gosset desarrollado en la década de 1950. Este dispositivo comprendía cinco tonos de amarillo y presentaba una buena correlación con las concentraciones séricas de bilirrubina; sin embargo, la falta de estandarización de los colores de la escala hizo que nunca llegara a ser ampliamente adoptado. Actualmente, en entornos de altos ingresos, existen instrumentos de bilirrubina transcutenosos, pero estos cuestan más de 7.000$ y no son asequibles en la mayoría de los entornos de bajos ingresos.

Un equipo de Brigham and Women's Hospital, en Massachusetts, en los EE.UU, ha desarrollado y validado una nueva herramienta que puede contribuir a mitigar esta situación. El dispositivo al que se ha llamado Bili-ruler, ha sido diseñado para ser usado por los trabajadores de salud de primera línea en la detección de hiperbilirrubinemia en entornos de bajos recursos.

Como su nombre sugiere, la Bili-ruler es una "regla" portátil y de mano para medir el grado de ictericia del recién nacido, utilizando seis tiras de colores dispuestas en un gradiente gradual de tono amarillo creciente. Los colores se desarrollaron utilizando el procesamiento digital avanzado de imágenes de bebés con diferentes niveles de hiperbilirrubinemia. Para evaluar la ictericia, la regla Bili se presiona contra la piel del bebé y el tono de piel subyacente se visualiza a través de una ventana circular encerrada por una franja de color uniforme. Este proceso se repite para los seis colores, y el usuario elige el puntaje que corresponde al color que más se ajusta al tono de piel subyacente. El equipo realizó varias iteraciones del diseño del dispositivo y colaboró con grupos líderes especializados en diseño visual.

Para validar el dispositivo en diversas poblaciones, el equipo de investigación reclutó a un total de 790 recién nacidos. Los recién nacidos fueron elegibles para su inclusión si tenían menos de 28 días de edad, estaban sanos y no habían recibido previamente fototerapia o intercambio de transfusiones. En el estudio, la regla Bili se usó para evaluar la ictericia junto con las medidas clínicas de bilirrubina transcutanea (TcB) y bilirrubina sérica total (TSB). Las mediciones de la regla Bili se obtuvieron en la frente, nariz, abdomen, palmas o plantas de los pies, sin conocimiento previo de los niveles de bilirrubina. Las puntuaciones se compararon con TcB y TSB.

La regla Bili tuvo una alta precisión diagnóstica y validez, mostrando las correlaciones positivas más fuertes entre las mediciones tomadas en la nariz y las concentraciones de bilirrubina medidas tanto por TcB como por TSB. Además, las mediciones en la nariz tenían una alta validez, sensibilidad y especificidad para identificar la hiperbilirrubinemia de varios umbrales diferentes. Las puntuaciones de Bili-ruler en el pie también tuvieron una alta sensibilidad, pero una menor especificidad en la identificación de la bilirrubina sérica en umbrales muy altos. Los resultados inicialmente se muestran consistentes entre bebés con diferentes tonos de piel, una consideración importante para el uso en poblaciones multiétnicas. Sin embargo, dado que las poblaciones más grandes validadas en el estudio eran las del sur de Asia y las caucásicas, los investigadores esperan expandir la validación de la regla Bili a otras etnias, como las poblaciones hispanas y negras.

Palabras claves:
  • herramientas diagnósticas
  • hiperbilirrubinemia neonatal
  • ictericia del recién nacido

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.