Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Agosto de 2019 (591)

La irrigación nasal con solución salina o medicamentos se llama también lavado nasal, enjuague, ducha o lavado nasal. Los médicos suelen recomendar su utilización para reducir la frecuencia y la gravedad de los síntomas asociados con la inflamación de la nariz causada por alergias u otras causas. La irrigación nasal también puede reducir el número y la gravedad de las infecciones de los senos paranasales.

El beneficio de la irrigación proviene del adelgazamiento y/o eliminación del moco, la eliminación de proteínas que causan inflamación y de la eliminación de determinados alérgenos, irritantes y bacterias nasales de la nariz y las cavidades sinusales. La irrigación también se recomienda típicamente para pacientes después de una cirugía sinusal; en estos casos, la acción mecánica de los enjuagues suaviza y elimina las costras y facilita la curación.

Los enjuagues nasales de alto volumen (100 ml) son los más efectivos. Existen dispositivos únicamente de vertido, botellas de presión, y dispositivos motorizados entre los que el paciente puede elegir en función de sus preferencias. Si se desea producir solución salina, puede utilizarse aproximadamente dos litros de agua destilada y mezclarla con un paquete de solución salina concentrada de venta estandarizada (350 ml). El agua destilada es la más recomendable de usar, pero si no está disponible, puede utilizarse agua del grifo que debe dejarse hervir durante al menos tres minutos y dejar que enfríe a temperatura ambiente antes de su utilización. El uso de agua no esterilizada puede provocar infecciones graves. La irrigación nasal debe calentarse en un microondas en incrementos de 5 a 10 segundos para evitar el sobrecalentamiento o colocando la botella de irrigación nasal bajo agua tibia. Para una correcta irrigación debe inclinarse la cabeza hacia abajo y girar de modo que una de las fosas nasales esté apuntando hacia abajo mientras que la otra apunte hacia arriba. El dispositivo de administración debe introducirse en la fosa nasal que apunta hacia arriba. El enjuague saldrá por la otra fosa nasal. A muchas personas les resulta más fácil realizar el enjuague inclinándose sobre un lavabo o en la ducha.

Una vez realizado el lavado debe experimentarse una sensación de frescura y limpieza en la nariz. Los efectos adversos más comunes son irritación nasal leve, presión en los oídos, sangrado leve de la nariz y goteo de la nariz durante varios minutos u horas. Estos son poco comunes y pueden intentar evitarse probando un dispositivo de administración diferente, alterando la fuerza del riego o dejar pasar algunos días entre un riego y el sucesivo.

Palabras claves:
  • irrigación nasal
  • esteroides nasales tópicos

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.