Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Agosto de 2019 (591)

El consumo de bebidas azucaradas ha aumentado en todo el mundo durante las últimas décadas y está asociado de manera convincente con el riesgo de obesidad, que a su vez se reconoce como un fuerte indicador de riesgo para muchos tipos de cáncer. Pero la investigación sobre bebidas azucaradas y el riesgo de cáncer aún es limitada.

Así, un equipo de investigadores con sede en Francia se propuso evaluar las asociaciones entre el consumo de bebidas azucaradas (bebidas azucaradas y jugos de fruta 100%), bebidas endulzadas artificialmente (“ligth”) y riesgo de cáncer en general, y en particular de mama, próstata y colorrectal. El estudio de cohorte NutriNet-Santé incluyó a 101,257 adultos franceses sanos (21% hombres, 79% mujeres) con una edad promedio de 42 años en el momento de inclusión. Los participantes completaron al menos dos cuestionarios dietéticos validados on-line, diseñados para medir la ingesta habitual de 3.300 productos diferentes, alimentos y bebidas, y fueron seguidos durante un máximo de 9 años (2009-2018). En el análisis de datos se tuvieron en cuenta diferentes factores de riesgo conocidos para el cáncer, como la edad, el sexo, el nivel educativo, los antecedentes familiares de cáncer, el estado de fumador y los niveles de actividad física.

El consumo diario promedio de bebidas azucaradas fue mayor en los hombres que en las mujeres (90.3 mL vs 74.6 mL, respectivamente). Durante el seguimiento, se diagnosticaron y validaron 2.193 primeros casos de cáncer (693 cánceres de mama, 291 cánceres de próstata y 166 cánceres colorrectales). La edad media al diagnóstico de cáncer fue de 59 años. Los resultados muestran que el aumento de 100ml por día en el consumo de bebidas azucaradas presentaba asociación con un aumento del 18% en el riesgo de cáncer en general y un aumento del 22% en el riesgo de cáncer de mama. Cuando el grupo de bebidas azucaradas se estratifico en jugos de frutas 100% naturales y otros tipos de bebidas azucaradas artificialmente, el consumo de ambos tipos de bebidas se asoció con un mayor riesgo de cáncer en general. No se encontró asociación para los cánceres de próstata y colorrectal, pero el número de casos fue más limitado para estas ubicaciones de cáncer. En contraste, el consumo de bebidas “ligth”, edulcoradas industrialmente pero sin uso de azúcar, no se asoció con un riesgo de cáncer. En este punto los autores advierten que es necesario interpretar con cautela este hallazgo debido a un nivel de consumo relativamente bajo en la muestra evaluada.

Las posibles explicaciones de estos resultados incluyen el efecto del azúcar contenido en las bebidas azucaradas sobre la grasa visceral (almacenada alrededor de órganos vitales como el hígado y el páncreas), los niveles de azúcar en la sangre y los marcadores inflamatorios, factores todos ellos relacionados con un mayor riesgo de cáncer. También cabe tener en cuenta, la presencia de aditivos u otros compuestos quiímicos en algunos refrescos que también podrían estar jugando su papel.

Estos datos respaldan la relevancia de las recomendaciones nutricionales existentes para limitar el consumo de bebidas azucaradas, incluido el 100% de jugo de fruta, así como de las acciones políticas, como impuestos y restricciones de comercialización dirigidas a las bebidas azucaradas. Aunque se trata de un estudio observacional, por lo que no se puede establecer una relación causa efecto directa, los autores señalan factores que añaden fortaleza a los resultados obtenidos como el gran tamaño de muestra del estudio y que se pudo ajustar por una amplia gama de factores potencialmente influyentes. Además, los resultados se mantuvieron prácticamente sin cambios después de pruebas adicionales. Aun así, se señala que los hallazgos necesitan replicación en otros estudios a gran escala.

Palabras claves:
  • cáncer
  • cáncer de mama
  • cáncer de próstata
  • cáncer colorrectal
  • riesgo de cáncer
  • bebidas azucaradas

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.